Para evitar problemas con sus arrendadores, es esencial que los arrendatarios entiendan a cabalidad sus derechos y deberes. Aquí te explicamos cuáles son para que la relación con tu arrendador sea óptima, y qué hacer en caso de tener problemas.

 

Las responsabilidades del arrendatario van orientadas hacia una sola regla: solo pueden hacer uso del inmueble en arriendo en los términos o espíritu del contrato celebrado con el arrendador. De ahí, según explica el abogado experto en juicios de arrendamiento Gabriel Muñoz, la importancia de que el contrato sea lo más claro y exhaustivo posible. “Hoy en día los contratos de arrendamiento son muy flexibles, por lo que es de vital importancia que el arrendatario entienda hasta donde llegan sus atribuciones y cuáles son los términos a los que accede”, comenta el jurista.

 

El arrendatario está obligado, primero que todo, a pagar en los términos acordados y cuidar la conservación de lo arrendado. “La mayoría de los problemas que llegan a juicio nacen producto de la irresponsabilidad de quien arrienda”, explica Muñoz. “El arrendatario debería procurar que la renta nunca exceda el 20 o 25% de su sueldo, y transparentar inmediatamente cualquier problema económico que surja con el fin de buscar una solución rápida e impedir que se acumulen meses y meses de no pago”.

 

Respecto al cuidado de la propiedad, el arrendatario tiene la obligación de realizar “reparaciones locativas”: aquellas que arreglan los daños que se producen por directa responsabilidad suya, de sus familiares o sus huéspedes. Éstas pueden ser la reposición de cristales rotos, enchufes o arreglos menores de gasfitería, por ejemplo. Sin embargo, en caso de que se haga responsable de alguna reparación necesaria (esencial para el goce del arriendo y no derivada del actuar del arrendatario), puede exigir el reembolso al arrendador.

 

Asimismo, quien arrienda podría, por ejemplo, renovar el suelo del baño o los muebles de la cocina, agregando valor a la propiedad; estas acciones son conocidas como “mejoras útiles” y pueden ser cobradas al arrendador siempre y cuando haya consentido efectuar dichas mejoras y haya accedido expresamente a reembolsarlas.

 

También es necesario destacar que, en caso de que el arrendador decida vender la propiedad, la ley protege al arrendatario. Muñoz lo explica: “en ese caso, el nuevo dueño de la propiedad debe respetar el contrato de arrendamiento vigente. Además, en caso de que el arrendador quiera terminar el contrato -lo que se conoce como “desahucio”-, debe dar aviso con dos meses de anticipación al arrendatario, más un mes por cada año que lleve arrendando hasta un máximo de seis”.

 

Como dato útil previo a firmar un contrato de arriendo, el experto también recomienda que el arrendatario revise el título de propiedad del inmueble en cuestión para cerciorarse de que está arrendando al dueño real, y que no está incurriendo en un subarriendo, lo cual está prohibido (a menos que haya una autorización expresa del arrendador) y le podría traer problemas a futuro. Además, si necesitas comprobar que tus gastos comunes estén siendo cobrados correctamente o simplemente hacer el pago de éstos vía WebPay, ingresa a www.comunidadfeliz.cl y prueba el software  de administración inmobiliaria que deja las cuentas claras.

 

¡Que tengas un feliz día!

 

Autor: Vito Escobedo

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